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DERECHOS INDÍGENAS, PROTECCIÓN SOCIOAMBIENTAL Y GESTIÓN DE ÁREAS PROTEGIDAS

INFORME SOBRE EL COMITÉ DE GESTIÓN DEL PARQUE NACIONAL CAAZAPÁ
FORMACIÓN DE BOMBEROS FORESTALES


INFORME FINAL DEL TALLER SOBRE COMPETITIVIDAD DEL BORDADO DEL AO PO'I EN GUAIRÁ

La Selva del Paraguay


La selva del Paraguay está conformada por las asociaciones forestales más importantes del país, incluyendo bosques de la formación Selva Central y la Selva del Alto Paraná. Son masas forestales de distribución continua, constituidas por árboles altos que emergen en un dosel dominante, con alturas entre 25 y 35 metros, distribuidos sobre los mejores suelos, lo que hace que sean los más productivos, (Huespe & al., 1994); siendo hábitat de una variada fauna amenazada por la actividad humana. Este complejo sistema natural conforma un intermediario fundamental  en los ciclos del agua para la región, garantizando la calidad y cantidad de agua que provee a  las cuencas hídricas del Paraguay, entre otros servicios ambientales que proporciona. Uno de los componentes del mosaico natural ha sido denominado por algunas iniciativas, en primera instancia como Bosque Atlántico del Interior (BAI); y posteriormente como Bosque Paranaense o  Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA),  considerado de alta prioridad para la conservación y en peligro a nivel internacional. A esta unidad se le atribuye  uno de los bosques más diversos y amenazados del mundo. La compleja selva del Paraguay relatada en estas iniciativas, originalmente tenía más de 120 millones de hectáreas abarcando  partes del territorio de Brasil, Argentina y Paraguay. Hoy se conserva apenas el 8%, Muchos de estos bosques quedaron separados y aislados entre sí sin conexión entre ellos, amenazando de esta manera  la supervivencia de numerosas especies de fauna y flora. Paraguay tiene uno de los remanentes más grandes de esta selva, con más de 1.300.000 hectáreas de selvas nativas.
El esfuerzo de conservación y gestión sostenible de la selva del Paraguay  es ingente, por lo que se seleccionó como área prioritaria el corredor biológico conformado por la Reserva de Recursos Manejados Yvytyruzu y los Parques Nacionales Caazapá y San Rafael que junto con la Reserva de la Biosfera Mbaracayú, en el Departamento de Canindeyú, más al norte de la zona priorizada, y al oeste el parque Nacional Ybycuí, constituyen los núcleos más importantes de remanentes de las selvas del Paraguay y convertidos en  la prioridad número uno en la Política Ambiental Nacional.
Dentro de este corredor, Yvytyrusu-Caazapá-San Rafael, los esfuerzos se concentrarán particularmente en las dos primeras áreas protegidas y su zona de influencia, toda vez que la reserva para Parque Nacional San Rafael cuente actualmente con importantes proyectos en ejecución.

 

 


La Selva del Paraguay (ÍTEM)

La selva del Paraguay está conformada por las asociaciones forestales más importantes del país, incluyendo bosques de la formación Selva Central y la Selva del Alto Paraná. Son masas forestales de distribución continua, constituidas por árboles altos que emergen en un dosel dominante, con alturas entre 25 y 35 metros, distribuidos sobre los mejores suelos, lo que hace que sean los más productivos, (Huespe & al., 1994); siendo hábitat de una variada fauna amenazada por la actividad humana. Este complejo sistema natural conforma un intermediario fundamental  en los ciclos del agua para la región, garantizando la calidad y cantidad de agua que provee a  las cuencas hídricas del Paraguay, entre otros servicios ambientales que proporciona. Uno de los componentes del mosaico natural ha sido denominado por algunas iniciativas, en primera instancia como Bosque Atlántico del Interior (BAI); y posteriormente como Bosque Paranaense o  Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA), considerado de alta prioridad para la conservación y en peligro a nivel internacional. A esta unidad se le atribuye  uno de los bosques más diversos y amenazados del mundo. La compleja selva del Paraguay relatada en estas iniciativas, originalmente tenía más de 120 millones de hectáreas abarcando  partes del territorio de Brasil, Argentina y Paraguay. Hoy se conserva apenas el 8%, Muchos de estos bosques quedaron separados y aislados entre sí sin conexión entre ellos, amenazando de esta manera  la supervivencia de numerosas especies de fauna y flora. Paraguay tiene uno de los remanentes más grandes de esta selva, con más de 1.300.000 hectáreas de selvas nativas.
El esfuerzo de conservación y gestión sostenible de la selva del Paraguay es ingente, por lo que se seleccionó como área prioritaria el corredor biológico conformado por la Reserva de Recursos Manejados Yvytyruzu y los Parques Nacionales Caazapá y San Rafael que junto con la Reserva de la Biosfera Mbaracayú, en el Departamento de Canindeyú, más al norte de la zona priorizada, y al oeste el parque Nacional Ybycuí, constituyen los núcleos más importantes de remanentes de las selvas del Paraguay y convertidos en la prioridad número uno en la Política Ambiental Nacional.

Dentro de este corredor, Yvytyrusu-Caazapá-San Rafael, los esfuerzos se concentrarán particularmente en las dos primeras áreas protegidas y su zona de influencia, toda vez que la reserva para Parque Nacional San Rafael cuente actualmente con importantes proyectos en ejecución.